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LOS ESCAPARATES: DISEÑOS DE INSPIRACIÓN

Navidad, Fin de Año y los Reyes Magos son esos momentos que, año tras año, se repiten. Celebraciones que se viven en las casas y se reproducen en las calles iluminadas… ¡y en los escaparates de las tiendas!.

¿Qué es un escaparate?. Un escaparate es ese espacio exterior de las tiendas, cerrado con cristales, donde se exponen las mercancías –DLE, dixit-. Y, ciertamente, con esto está todo dicho… O no.

Pasear por una calle llena de tiendas –siempre hay al menos una en casi cualquier población, de mayo o menor tamaño-, es toda una experiencia para el paseante. Pasear por una calle llena de tiendas, con sus escaparates bordeando las fachadas, significa vivir un viaje casi teatral en el que cada escaparate es un escenario nuevo y distinto. Caminamos despacio y nos detenemos frente a cada uno… Miramos con los ojos muy abiertos y, a veces, reanudamos la marcha enseguida, a veces, nos detenemos largamente. Y, en ocasiones, además, entramos en el establecimiento y es posible que compremos algo.

“Se pretende que [un escaparate] sea como una pequeña ventana por la que asomarse a la tienda, pero que atraiga al cliente para que piense “voy a entrar dentro a ver qué más me puedo encontrar”

                                                  Jorge Malcorra,  visual merchandiser en Santa Eulalia y Twothirds

Pero, ¿qué hay detrás de un escaparate?. Inspiración, sensibilidad. Un propósito de marca y de producto. Y un equipo humano que trabaja para dotar de coherencia y efectividad a ese escenario efímero. En ese equipo humano, un diseñador, una diseñadora de interiores, también tiene su lugar. Así, algunos escaparates -los de las marcas de lujo en especial-, recrean “sueños”, los de las marcas lowcost prefieren recrear un “lifestyle”… Y eso es lo que los paseantes percibimos caminando por esas calles flanqueadas por escaparates que, de un modo u otro, conectan con nuestra propia sensibilidad… Porque los escaparates nos devuelven la imagen de lo que queremos ser, de cómo queremos vivir. Por eso conectamos con ellos y, por eso, no todos conectamos con los mismos.

La sencillez clásica de Channel, de Hermés, de Prada, o el popup, tan efímero que casi es fugaz, de la mismísima Santa Eulalia –un clásico que se reinventa-, todas ellas en el barcelonés Paseo de Gracia…, son los escaparates de nuestra vida y, de alguna manera, algo de ellos impregna nuestra mirada y se viene con nosotros a casa…

DE LA PERCEPCIÓN ESPACIAL Y EL DISEÑO DE INTERIORES

LA PERCEPCIÓN ESPACIAL, UNA EXTRAORDIONARIA CAPACIDAD

Aunque podamos entender que la “percepción espacial” consiste en mirar a nuestro alrededor y reconocer objetos, personas, elementos en general, distribuidos en ese espacio que nos rodea, lo cierto es que esta capacidad tiene una dimensión mucho más profunda y bastante más compleja.

Y es que la “percepción espacial” nos hace conscientes de lo que nos rodea, sí, -en los llamados procesos exteroreceptivos-, pero también nos hace conscientes de nosotros mismos con respecto a ese espacio –en los llamados procesos interoreceptivos-.

 Es así como una buena percepción del espacio nos permite comprender la disposición del entorno y nuestra relación con él, comprender cómo los elementos que forman parte de ese entorno se relacionan entre sí y cómo nosotros nos relacionamos con ellos, y esta comprensión se integra con nuestro pensamiento, en procesos mentales siempre similares, aunque nunca completamente iguales.

http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/sites/ciencia/volumen2/ciencia3/073/htm/sec_12.htm

Por ejemplo, en un centro comercial. Los planos de las distintas plantas, si tenemos una buena percepción espacial, nos permitirán saber, intercambiando vistazos sobre el plano con otros dirigidos a nuestro alrededor, dónde estamos y cómo y hacía dónde movernos para llegar al establecimiento al que queremos ir. Curiosamente, en el mismo centro comercial, pero en el parking, también un plano ha de ayudarnos a encontrar nuestro coche, pero, en ocasiones, esto resulta un proceso que, repitiendo idénticos gestos a los descritos anteriormente, requerirán de algo más de concentración: la homogeneidad del espacio y los elementos que lo integran, característicos de un parking, nos exigen multiplicar nuestra atención –a pesar de las columnas de distintos colores y numeradas por zonas-.

EL DISEÑO DE INTERIORES: BAJO LA INSPIRACIÓN DE LA PERCEPCIÓN ESPACIAL

En alguna ocasión, ya hemos puesto nuestro interés en explicar qué es el diseño de interiores –especialmente para no confundirlo con decoración de interiores-, pero es interesante recordar, ahora, en qué consiste esta disciplina.

En palabras de la arquitecta, especialista en diseño de interiores y profesora de la UAC, Orietta Polifroni, el diseño de interiores es:

“un compendio de intervenciones funcionales, estéticas y de confort en el espacio arquitectónico interior, relacionadas con el manejo tridimensional de superficies en cuanto a sus formas, proporciones, estilos, colores, iluminación, texturas, transparencias, equipamiento, tecnología, mobiliario y objetos. Es decir, todos los elementos que se integran de una u otra forma en el espacio interior para verlo diferente y personalizado”

https://es.slideshare.net/oriettapolifroni/diseo-interior-que-es-por-orietta-polifroni

Es decir, un diseñador –diseñadora- de interiores, llevará a cabo un complejo ejercicio: su percepción espacial, pasada por el tamiz profesional que le proporciona el oficio, quedará indefectiblemente unida a la comprensión de las necesidades específicas de los usuarios finales de ese espacio, y, en consecuencia, a la propia percepción espacial de éstos, todo con tal de conseguir que el cliente termine viviendo, con su entorno y con respecto a sí mismo, una experiencia útil y confortable.